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lunes, 16 de diciembre de 2013

Rol y política: Encuentrasenderos, ¿sí o no?

Aunque a menudo se me llene la pantalla (o la boca) de lemas radicales o extremismos filosóficos, soy contradictorio como todo hijo de vecina, una especie de esquizofrénico simpático y llevadero. La inminente publicación de Pathfinder en el idioma de Chiquito de la calzada supone para mí un conflicto interno comparable a si montar en metro o no (sí, ese glorioso transporte público madrileño tan barato, eficaz, bonito...), y es por esto que voy a liberar mis demonios aquí, ya que como todos sabemos, la confianza da asco. Y si de paso alguien puede rebatirme o convencerme, mato dos stirges con un mismo misil mágico.


(Sí, aunque parezca increíble, algunos de los pros tienen su contra equivalente... así está mi dura mollera de estropeada)


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Sí, quiero


- Consumir rol anima a la editoriales españolas a publicar más rol (y esperemos, mejor)


- Pathfinder es la destilación de D&D 3.5, la edición que quizá para nosotros, los de la generación nocilla, es la más emblemática y mejor


- Es desde luego un producto atractivo, esto es innegable e indiscutible; así es la mercadotecnia, amigos


- Amplía los horizontes del rol en los países de habla castellana, y demuestra que la afición continúa muy viva (aunque esto daría para otro debate)


- La Pathfinder Society. Los grupos ya formados y en activo dedicados al juego organizado (suena a mafia totalmente) hacen muy fácil encontrar a alguien a quien adosarse para jugar; la popularidad en los últimos tiempos de este sistema hace posible que pueda convertirse en una especie de estándar o de Esperanto del mazmorreo al estilo D&D


- Cubre un amplio espectro de gustos fantásticos: fantasía épica, rollito Ravenloft, vikingos, ninjas y samuráis, piratas, e incluso si uno se esfuerza mucho espada&brujería...


- Tiene una licencia que pone fácil publicar aventurillas, ayudas de juego, barajas Fournier para el Harrow, miniaturas comestibles o cualquier otro complemento imaginable. Tonto el último


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No, ni en pintura


- Es un carajal que lo flipas, una especie de obeso mórbido en cuanto a sistemas se refiere; los retroclones, en este sentido, son más asequibles, baratos (incluso gratis) y fomentan más la creatividad


- La línea principal de ilustraciones tiene un estilo que, a falta de otro término, denominaría como manga medieval. Sé de buena tinta que puede llegar a crispar a más de uno


- No es un libro completo. Aunque nadie te apunta con una pistola para que lo compres, el bestiario es casi obligado


- No incluye una aventura introductoria, como ahora sí que hacen la mayoría de manuales roleros. Y no, no me valen las gratuitas de la Society por muchos motivos (entre otros, que son infumables)


- No sé si realmente aporta algo nuevo al panorama rolero en castellano; la abrumadora mayoría ya juega a Pathfinder en inglés tan ricamente


- Tiene toda la pinta de ser un tomarro poco manejable, con propensión a desguazarse a la primera de cambio


- Paizo, como antes TSR o Wizards, ha entrado a saco y sin complejos en la explotation rolera más rampante, publicando cualquier movida que se les pasa por la cabeza (La guía del cazador de mofetas y similares)


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Eso sí, si alguien quería hacerme un regalo y no sabía el qué, ya tiene una pequeña idea. Ya se sabe, es de buena educación no despreciar un obsequio...

martes, 9 de abril de 2013

Purgandus libri: Shards of sin (Shattered star adventure path, parte 1)

Publicar esta reseña supone por mi parte hacer gala de sinceridad, aunque sea a través de una pantalla o monitor de ordenador como nuestro presidentísimo Marianico el recortes, y confesar que la copia que he usado para redactarla procede del pérfido mundo del torrent. Antes de que agarréis horcas, sogas y antorchas y os presentéis en las puertas de mi castillo dispuestos a lincharme, dejad que me explique un poco.


En mi juventud, divino tesoro, cuando descubrí el maravilloso malvado mundo de las descargas, me lancé como un loco a bajarme todo lo que estaba escrito (y lo que no). Como tantos otros, pensaba que todo el campo era orégano y que si estaba ahí, bien estaba aprovecharse. Peté el disco duro con miles de archivos que ni pude leer, escuchar o visionar por falta de tiempo o ganas. Ah, el lado oscuro...


El paso del tiempo, que todo lo cura, me mostró que el sucio dinero puede ser una herramienta poderosa para apoyar y ayudar a proyectos o entidades que merecen existir o seguir con sus ideas, y que es totalmente lógico que seguir pillando de gorra podía devenir no ya en que grandes compañías dejaran de grabar o editar, si no que la gente que trabaja y lucha fuera de esos ámbitos no pudiera continuar. Aquí es donde el obtener copias por la patilla entra, en mi caso, no en el terreno de infringir las sacrosantas leyes de propiedad intelectual o del copyright (inventos que han convertido la creación artística en un triste negocio del que sobre todo se lucran las grandes empresas) si no en la cuestión de si es moral o no. Quien no quiera ver que la legislación sobre patentes y registros beneficia sobre todo a las mencionadas corporaciones, que no lo vea. Cada uno elegimos nuestras cegueras (esto tampoco significa para mí que sea robinhoodnesco robarles todos los PDFs que pueda, ojito... intentemos no caer en su juego).


Pero como te digo una cosa, te digo la otra: paso de saltos al vacío. Debería ser una práctica, sobre todo por parte de esta gente con posibles, ofrecer una copia de evaluación (sin ilustraciones ni zarandajas) no solo para atraer a nuevos clientes, también para hacerte más fácil la decisión sobre qué Adventure path escoger... porque ni borracho empiezo una colección de 6 tomos sin saber si me a gustar siquiera. ¿Soy el único al que esto le parece lógico? Así he descubierto manuales y módulos que he comprado después. Ya ves, en mí funciona. Y ahora, al turrón.


- Plastiquete. Si algo ha caracterizado la línea de Pathfinder desde el principio es cómo se han volcado en las apariencias. El marketing y el merchandising (videojuegos que aprovechaban el tirón, minis, novelas...) no son nada nuevo en nuestra afición; se han usado desde que comenzó la exploitation del rol. Paizo aprovechó este aprendizaje y lo ha galvanizado en su actual juego soy-D&D-pero-no-lo-digo Pathfinder. Como con los anuncios de coches, no te venden un producto, te venden una idea, un sentimiento... Es irónico, pero es bien cierto que Paizo ha ganado a Wizards en su propio campo.


Yo también soy un hijo de la era del merchandising, el consumismo y la acumulación... no lo puedo negar; y desde que conocí el viejo-nuevo juego me sentí atraído. Tengo una relación de amor-odio con este sistema y sus miles de módulos, suplementos y ayudas de juego. Por desgracia, el tiempo me ha enseñado que grandes medios no son siempre igual a grandes talentos o buenas publicaciones. Y este primer paso de la penúltima Adventure path me lo ha demostrado.


- Esto me suena. El tema central de la aventura está tan sobado que casi se me deshace entre las manos cuando lo toqué. "Sois pathfinders novatos, id y reunid las siete partes de este ignoto e hiper poderoso artefacto, a ver qué pasa". Por remontarnos a los orígenes, esto es como el mítico Rod of seven parts (un artefacto hecho pedazos del AD&D primera edición) que ya apareció en el 76, y que va ganando poder según se van juntando sus partes. Tuvo su campaña propia, para el AD&D 2ªedición, y el equipo de Paizo ya lo usó en su The Age of Worms Adventure Path. Está claro que todo está inventando en estos mundos del señor.


- Ni con pinzas. ¿Que no os parece suficientemente motivadora la razón para partiros la cara con un buen montón de bichos raros? Mira que tu fama en la organización va a subir como la espuma... además te puedes quedar con los pedazos (¡!) aunque haga falta que a cada uno se le adose una piedra ioun para negar su maldición... que también os regalamos, joer (¡¡!!). Hablando en plata: la sinopsis de la aventura podría ser, sin exageraros lo más mínimo: mira qué excusa más maja; ahora métete en el dungeon y calla.


- El diablo está en los detalles. Y tanto que sí. Ojito a estos comentarios al describir a tres raterillas de medio pelo (traducido por mí): "Estas tres integrantes de la banda callejera son muy bellas, aunque una es el hazmerreír de las otras dos debido a sus casi inexistentes hábitos higiénicos". Buena descripción para tres masillas que no durarán ni un avance de telediario. Al loro esta otra: "La lugarteniente se está remojando los pies en un gran barreño con hierbas aromáticas, relajándose en su forma híbrida de mujer-rata. Cuando os ve entrar, suspira apesadumbrada por tener que abandonar el placentero pasatiempo. Combate hasta la muerte". Normal, yo también mataría a quien interrumpiera mi baño de garras.


Pues así de trufadito de sandeces esta el texto. Secundarios que parecen monguers, rompecabezas sin sentido, y una mazmorra con cuatro facciones que ni siquiera se han cruzado entre ellas, aunque seguro que oyen a los de arriba cuando hacen fiestas. Ni Gygax se meaba de esta forma en la suspensión de incredulidad.


Veredicto: Sumad a esto el archiconocido estilo artístico manga-fantástico, y tenéis un producto más que parece sacado de una línea de producción. Cuanto más conozco Pathfinder, más me gusta DCC RPG. Y cuanto más conozco a los hombres, más me gusta mi rata.