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jueves, 10 de julio de 2014

Desclasado: Turismo rolero II

[caption id="attachment_1752" align="alignleft" width="205"]Plan 9 from outer space. Ay, no, Metrópolis. Ay, no (etc.) Planeta prohibido. Ay, no, Metrópolis. Ay, no (etc.)[/caption]

Siguiendo con esta irregular (por decir algo) serie de entradas que también se podría llamar "Roleros por el mundo" o alguna Telemadridada similar, hago una pequeña pausa en mis vacaciones físicas y mentales para destacar el nivelazo rolero de un país cercano y sujeto a millones de clichés (como el nuestro): Escocia.


Podría entrar a desgranar las virtudes mil del archiconocido país (más por películas y mitos chorras que por lo que realmente se merece), pero me voy a centrar en tres aspectos, dos relacionados con lo nuestro y otro que no.


- Se nota que llueve durante todo el rato. Y que hace frío. Y que se está mejor en casa o en un pub. Y luego, llega el invierno.
Incluso en las ciudades más pequeñas había al menos una tienda de juegos de mesa/rol y una Games Workshop; estas rudas pero amables gentes emplean mucho tiempo pimplando (y quién no), pero también roleando. En una tienda de juegos variados de Glasgow (Static Games) en la que todavía el rol es predominante (¡qué tiempos!), encontré una copia de Forces of Warmachine: Convergence of Cyriss tiradísima de precio.


¿Por qué desembolsar siquiera una libra esterlina en el tan atacado y vilipendiado suplemento? Porque soy muy fanboy de Privateer, y más de Warmachine. Lo conozco desde que nació, y le tengo cariño, aunque cometan semejantes cagadas. En defensa de este ejército, decir que el germen primario de esto ya estaba en la obra seminal de Iron Kingdoms (que permitió la existencia del juego de minis), Witchfire. Los aventureros se cruzan en dicha aventureros con un templo de Cyriss, y con el mismísimo padre Lucant (que hace una aparición estelar en el libro del que estoy hablando). Así que esta extraña salida de tiesto tiene su razón y su sentido, aunque transformarla en una facción jugable pueda ser discutible, o que la estética no pegue ni con cola con el resto de la ambientación (como ya pasó con los elfos de Scyrah). Matt Wilson, se nota todo que eres un nostálgico de películas como Metrópolis (la Directrix, una de las warcaster es calcadita a María) o Planeta prohibido (las tropas de asalto son como Robby), y en general la ciencia ficción de los '50.


- Al final sí que es verdad lo de las mazmorras. Y que la edad media molaba. Bueno, molaba desde la comodidad del siglo XXI, claro. Edimburgo, si quitas su aspecto de parque temático, es una ciudad tremendamente evocadora con respecto a ambientaciones medievales, tanto por su maravillosa arquitectura (conserva una infinidad de edificios Victorianos y mucho más antiguos) como por su macabra y tétrica historia repleta de traiciones, batallas, torturas, condiciones de vida miserables, más traiciones, más torturas... por poner un pequeño ejemplo de su brutal y fascinante historia: al construir un puente, los habitantes decidieron que no iban a dejar ni un átomo de espacio sin usar, así que construyeron edificios pegados a este por ambos lados. De nuevo, para aprovechar los arcos que lo conformaba y que quedarían tapados por las nuevas construcciones, crearon cámaras subterráneas dentro de dichos arcos, que fueron empleadas para mil y un negocios ilícitos como tabernas ilegales, almacenamiento de cadáveres para ser vendidos, hogares para los desahuciados, etc. Según los entendidos, es de los lugares con mayor presencia sobrenatural del mundo.


- Sobre el incomprensible acento Escocés, una pequeña reflexión. Imaginaos una frase en su colorido Inglés local, con su tonillo y todo, y convertidla directamente al Castellano, conservando el tono y la inflexión. ¿No os suena totalmente a Caló?

jueves, 9 de enero de 2014

Desclasado: Turismo rolero

Entre la nutrida lista de manías que poseo están las de las redes sociales. Y como otras aversiones, estas las conozco de primera mano, ya que sí he sido parte de ellas durante una temporada, así que con razón reniego de ellas; en mi caso particular, porque son como un agujero negro que en vez de materia absorbiera tiempo (bueno, quizá un físico me diría que ambos están relacionados...). Pero de todos modos, me doy cuenta de que poseen una gran ventaja: la inmediatez. En múltiples ocasiones me veo con un tema interesante en la punta de los dedos, y lo descarto como entrada para el blog porque no da para más de un par de líneas. Bueno, pues en respuesta a este prurito voy a estrenar (hasta que me canse, supongo, como todo en esta vida) la sección de Desclasado. En esta dinámica y emocionante serie de mini-entradas podré dar pábulo a todo lo que se me pase por la cabeza o que crea que merece la pena ser conocido ipso facto. Y para estrenarla...




[caption id="attachment_1378" align="alignleft" width="300"]"Extemoduro" ¿Qué música les gustará a los creadores? "Extemoduro" ¿Qué música les gustará a los creadores?[/caption]

Qué bonita es Sevilla, amigos. Y como buen ser obsesivo que soy, aproveché para arañar la superficie de su bien conocido y pujante mundo rolero visitando un par de tiendas locales: Nostromo (no he encontrado página web propia, no sé si tienen), apañadico local que aúna comics, libros, juegos de mesa, de cartas, monigotes de esos que tan de moda están... un dato: el día previo a reyes estaba a rebosar, esto demuestra el grado de afición; y Sensei comics, un encantador rincón en el barrio de Triana que exuda carácter y personalidad, y cuyo dueño es una persona encantadora.




[caption id="attachment_1379" align="alignright" width="241"]Y las minis son bien majas, oiga Y las minis son bien majas, oiga[/caption]

Pero no queda ahí la anécdota. No soy un wargamer de pro, pero he tenido mis tonteos con el mundillo y me encanta pintar miniaturas (afición que tengo muy dejada, por desgracia). Mi sorpresa fue mayúscula cuando descubrí un juego local ambientado en una distopía del siglo de oro español, el juego de escaramuzas 1650, a capa y espada. Mi intención primaria fue adquirirlo, pero ya sabéis, los excesos de estas fiestas detuvieron mi mano. Menos mal que los chicos de Tercio Creativo, los autores, son gente de nuestra época, y ofrecen el pdf libremente, para que uno decida si quiere el manual (lo tuve en las manos, y es bien guapo). Con ansia lo leí en el viaje de vuelta, y me ha impresionado muy positivamente. Sí que es de verdad de escaramuzas (harto estoy de ver más de cinco minis por bando), y usa un sistema sencillo pero que promete emoción y acción desenfrenada. Como curiosidades, ofrece juego en solitario (el primer wargame que conozco que lo tiene), tiene escenarios de verdad centrados en misiones u objetivos, y propone una historia alternativa del imperio español para nada heroica o gloriosa. Y las minis son muy bonicas, la verdad. Me entran ganas de adquirir algunas, de hecho...