La información, ¿se crea, se destruye, o sólo se transforma? ¿Es verdad que hay un ejército de esclavos escribiendo día y noche la mayor parte de lo que leemos en la interné? ¿El último libro que se escribió fue en el siglo de oro, y ahora todo lo que se publica son múltiples combinaciones de todos los libros anteriores? ¿Alguien aparte de Stephen King gana dinero escribiendo?
Siempre que escribo una entrada lo pienso, y siempre lo admito abiertamente: me limito simplemente a criticar, a amplificar cierta información, a hacer publicidad de mí mismo. Creatividad, cero. Y al César lo que es del César, así que he decidido dar crédito a quien lo merece, a ese grupo de blogueros que me hacen la vida más fácil, que se dejan las pestañas leyendo en foros y páginas de compañías, que juegan y leen juegos para que yo no tenga que hacer ese primer filtro (soy bastante retro, en internet me dedico casi en exclusiva a seguir blogs).
Antes dar paso al aluvión, decir que la existencia de esta misma entrada se debe a Cronista, de Mundos inconclusos. En una entrada de hace unas semanas, se negaba a continuar con una de esas famosas cadenas de "mejor blog", pero a cambio exponía un listado de aquellos que por una u otra razón creía que merecían la pena. Su generoso acto me hizo recordar hasta qué punto el trabajo de los demás impulsa y es base del mío, y que no podría siquiera juntar dos palabras de no ser por un gran grupo de personas.
En esta primera entrega, hablaré de los blogueros de habla y escritura anglosajona. Aunque actualmente, gracias a Odín, el panorama hispano rolero es cada vez más interesante y activo, para mí la referencia siempre ha sido la comunidad de la gente que habla raro; no en vano nuestra afición surgió entre ellos. Curiosamente, nunca he presenciado iniciativas similares a los premios Leibster en este ámbito, aunque sí que hay una sensación de camaradería y reconocimiento mutuo; no es por nada que la pérfida Albión al final se hiciera con el mayor imperio que la historia ha conocido.
Ten foot pole. Me gusta la caña. Me encanta que la gente sea clara y directa cuando se critica un producto; y enfatizo el término producto, ya que no hay mayor frustración que adquirir un libro y descubrir que es un mojonaco. Gracias a Bryce Lynch he descubierto joyas como Anomalous subsurface environment, o Stonehell, o rarezas incluso mayores. El autor no conoce la expresión paños calientes o mentiras piadosas: va a saco Paco. Es expresivo, visceral, y con ese puntito de ira que en el fondo tanto nos gusta a todos. Se ha especializado completamente en la crítica de aventuras.
Tenkar's tavern. Aparte de saber que tiene un gato (o varios, no me he fijado tanto), sospecho que Erik no hace nada más que estar continuamente leyendo y posteando sobre noticias relacionadas con el rol, y más específicamente con el movimiento Old School; hablo de una media de tres entradas al día cuando se siente lánguido. Entre otras miles de referencias descubiertas gracias al hombre que nunca duerme, destaco el Bundle of holding, una impresionante iniciativa que ofrece paquetes temáticos de juegos de rol a un precio imbatible con bonus si te estiras un poquito, ya que el precio es ajustable.
Aldeboran. Stefan Poag es uno de los ilustradores de la Old School cuya obra más me intriga y atrae. Su estilo es engañosamente sencillo, casi infantil, pero la combinación de los colores utilizados y las extrañas situaciones representadas pulsan en mí la tecla correcta. Su blog (que tiene un enlace a la página donde muestra su trabajo gráfico) es un mezcladillo de opiniones personales sobre lo primero que se le ocurre, actual plays de DCC RPG, e incluso últimamente una aventura en desarrollo que ha colgado para todo el que se pase por allí.
Playing D&D with pornstars. Si no conoces este blog, deja de perder el tiempo con el mío y corre a leerlo desde la primera entrada. ¿Qué haces todavía mirando esto? ¡Ya! Cuando tentativamente volví al redil del rol, veinte años después de salir, fueron los blogs los que me hicieron ponerme al día, y el del bueno de Zak se lleva la palma en mi imaginario top ten. Como todos sabemos, Zack es la persona más envidiada de nuestro mundillo: artista que vive de su trabajo, actor porno, director de D&D compulsivo, bloguero talentoso. El reconocimiento a su creatividad e influencia en la comunidad rolera quedó plasmado en el famoso artículo que la revista Squire le dedicó, en el que explica en qué consiste el cotarro, y en que la mismísima Wizards le fichó como consultor externo. Sus escritos son un chorro continuo de grandes ideas y reflexiones desde un prisma atípico, fresco. Un genio, el tío.
The Dungeon Dozen. Jason Sholis, otro hombre con multiclase. Es un artista gráfico de peso en la OSR (ha publicado sus dibujos en Rappan Athuk y Barrowmaze), y un creador diabólicamente fecundo. Qué os voy a decir yo, que me he embarcado en el proyecto de traducir una entrada suya cada semana (tengo tajo hasta que me jubile, el tío lleva más de 300). En este blog, como explicaba la semana pasada en otra entrada, ofrece tablas para un sinnúmero de situaciones que siempre surgen en partidas de juegos pseudo-medievales. Además, el estilo es juguetón, irónico y a veces directamente hilarante. Masacrar criaturillas nunca ha estado reñido con echarse unas risas.
Monsters and Manuals. Hay gente que, casi sin proponérselo, sienta cátedra, destila estilo, se convierte en referencia inevitable. Este Británico de pro es totalmente fiel al subtítulo de su blog, y desgrana semana tras semana sus teorías, sus impresiones, sus experiencias, sus opiniones. Su lucidez y sencillez son apabullantes, así de claro. Además, meridiana muestra de su humor británico es un compendio de entradas en las que destripa el manual de monstruos de AD&D segunda edición; lo sé, es fácil hacer leña del árbol caído (la vergüenza torera a la hora de publicar manuales de monstruos dudo que exista), pero el tío es ocurrente.
Y tantos más... da pena ver que Grognardia parece estar muerto; Jeff Rients ya no actualiza tan a menudo como antaño. Desde que Raggi se convirtió en un autor y editor de culto, tampoco parece tener tiempo para su blog. Así es, amiguitos, muchos de estos espacios son como flores de un sólo día, y aparecen con la misma facilidad que con la que desaparecen.
Ah, y maldito G+.